martes, mayo 29, 2007

John Dinges y la obstinación

La obstinación muchas veces es un defecto y otras tantas, una virtud. El caso de John Dinges, quien en pocas semanas aterrizará en Santiago, corresponde a esta segunda clasificación. El ex corresponsal del Washington Post para América Latina, se ha especializado en temas de derechos humanos, escribió sobre la operación Cóndor y trató de "héroe de la Justicia" al juez Juan Guzmán, mientras en Chile era criticado por su sobreexposición (farandulización) y por la deficiente calificación que le dio la Corte Suprema. El profesor de Columbia aparece como la conciencia sobre el pragmatismo. Cuando queremos olvidar lo que dejamos atrás, su obstinación lo pone nuevamente frente a la historia, arriesgando que se le acuse precisamente de melancólico. En Chile se olvida (y se asume) más rápido de lo que asimila John Dinges. Pero él ha construido un nombre y un trabajo y tienes las espaldas profesionales para mantener las críticas (prolongadas) a la política comunicacional de la Concertación, a El Mercurio y también a La Tercera y al olvido sobre la propiedad del desaparecido diario Clarín. De hecho, este artículo del CJR, vuelve a la carga sobre la actitud de La Moneda con Víctor Pey y aprovecha de medir el balance ideológico de la prensa chilena. Lo hace desde esa obstinación que no se resigna a los nuevos escenarios y que lucha en contra de la misma realidad.

http://www.cjr.org/feature/the_curious_case.php
John Dinges
The irony of Chile’s media is that there was more ideological diversity and journalistic energy in the printed press in the late 1980s, in the waning years of the hard-line dictatorship of General Augusto Pinochet, than now when he is long gone and proponents of democracy are firmly in control. Two daily newspapers, El Mercurio and La Tercera, dominate. Both are politically right of center. Their virtual monopoly is a legacy of the scorched-earth ideological repression that took place when Pinochet took power in the 1970s, confiscating or closing all media organizations that did not cheer on his military government. Chile’s newspaper market became what one study called a market ”duopoly... accompanied by an ideological monopoly.”

One might think that such an unbalanced press would have been remedied in the sixteen years since Pinochet left power, especially considering that the center-left Concertación, a coalition of moderate Socialists and Christian Democrats, has won all the elections. But one would be wrong.
”In sixteen years of democracy, clearly we have a failure in this area,”said Ricardo Lagos Weber, a government minister and spokesman. ”We have a debit, as they say, a debt. The majority that voted for the Concertación still does not have a print medium with which it can fully identify. But what can the state do about this? That is a delicate question.”

Doing nothing–a hands-off policy–perhaps would be defensible. But fighting tooth and nail against the re-emergence of a paper shut down by Pinochet is harder to understand. Consider the Sisyphean struggle of ninety-two-year-old Victor Pey. Pey wants to relaunch Clarín, the raucous, left-leaning tabloid that was the largest-selling weekday paper in the country until it was confiscated by Pinochet as part of his military takeover in 1973.

Pey had purchased the paper a few months before it was confiscated, and he has been trying for more than ten years to get the current government to pay him financial restitution so that he can put Clarín back on the streets. The new Clarín, he assures me, will be independent of any party and will occupy the place it once had as a mass-circulation newspaper on the side of ordinary Chileans. It will be, as its masthead proclaimed in its heyday, Firme con el pueblo, ”Solidly With the People.”

Judging from Pey’s political associations, however, a new Clarín could also be counted on to be firme with most of the policies of the current government, while providing long-absent critical coverage of Chile’s powerful right-wing parties and business community. In a region in which objectivity is not the rule in journalism, diversity of political views and diversity of ownership in the media take on critical importance for democracy. A reasonable restitution settlement–projected in journalistic circles in Chile to be at least $50 million to $100 million–could ensure that Pey’s Clarín avoids the fate of several other newspaper start-ups in recent years that lacked the financial backing to survive.

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9 Comentarios:

Blogger Eduardo dijo...

Andrés:
Comento algo que le escribí al mismo John Dinges cuando me mostró este artículo. Adelanto que, más allá de mi discrepancia con este trabajo, considero que John es un Don periodista y un verdadero profesor con todas sus letras.
A pesar de que el tema de Clarín no lo he reporteado formalmente si lo he conversado con personas que si se han metido en él y que me dan confianza. Personalmente me parece poco creíble la postura de Pey. Independiente de que veo tan "setentero" su discurso que estoy convencido que ninguna indemnización le permitirá editar un diario con una audiencia relevante en el Chile actual. Tampoco me parece un dueño de diarios ideal: oí que cuando trató de comprar el Clarín lo hacía en nombre de Allende para controlarlo en favor del gobierno.
Creo que su crítica a la democracia chilena se parece demasiado al lamento del Senador Lavanderos insistiendo en responsabilizar a la democracia por el fracaso de su proyecto El Fortín Mapocho. Para mi, parte de los argumentos que Dinges asume en su artículo, aunque verosímiles a la distancia, parecen poco compatibles con 20 años de gobiernos de la concertación, incluidos dos encabezados por presidentes socialistas. Uno de ellos por el padre de una de las pocas fuentes en "on" del artículo, con quien se pudo haber tratado de chequear la teoría de la estrategia pro duopolio de Ricardo Lagos.
A mi el mismo discurso del duopolio lo considero bastante naif en el contexto de lo que ha pasado en otros sectores como el mercado radial que fue dominado por Cooperativa ya en las postrimerías del gobierno de Pinochet, como por el desarrollo de Chilevisión antes de que lo comprara Piñera.
De todas maneras reconozco un prejuicio al respecto: soy de los que no creen en la solución "pluralista" insinuada en el artículo para mejorar los medios, la veo un camino que no ha funcionado en ningún país con un sistema de prensa desarrollado. A mi me recuerda mas a los populismos del PRI mejicano o del Perú de Fujimori. Yo creo que la calidad informativa la otorga la competencia entre grandes medios rentables y desde el análisis de medios soy un convencido de que hoy contamos con un periodismo muchísimo mejor hoy que en los 90, a pesar de que pueda haber menos propietarios. Al respecto los invito a ver algunos post en el sitio www.blogsuc.cl.
El ejemplo de Publimetro, también allí explicado en estos días, muestra que haciendo las cosas correctamente en el mercado publicitario existe financiamiento asequible para hacer un proyecto periodístico si uno edita un diario que se lea. Alguna vez discutí esto mismo con Ken Dermota. Los invito a leer la crítica que entonces hice a su libro y que también explica parte de mis reparos al texto de John: http://www.uc.cl/ru/79/resena.html.

6:55 p. m.  
Blogger andrés Azócar dijo...

Eduardo

12:00 p. m.  
Blogger andrés Azócar dijo...

Eduardo

Concuerdo contigo. Creo que lo que hizo (y hace) john como periodista lo pone en un lugar muy importante en nuestra profesión. Y es evidente que su figura despierta diferentes climas en Chile. En especial por artículos como éste y frente a una figura tan cuestionada como Víctor Pey.

Tampoco estoy de acuerdo con los duopolio. Por varias razones. La concentración de medios es un fenómenos universal. En EE.UU ecisten tres grupos grnades, que concentran el 50% de los diarios y cadenas de Tv. Pero ese no es el punto. Como muestran muchos estudios, nadie se informa por una sola fuente, la mayoría recurre a tres y cuatro...

En fin. Me parece que es más grave que estos temas no se debatan en serio y que en realidad reflexiones sobre nuestro trabajo. No siempre subo textos en los que esté de acuerdo. No concuerdo con todo lo que dice John, pero si me parece que abrir debates en un país que el teme al argumento (o al menos lo confunde con descalificación) es siempre positivo. Y tipos como Dinges creo que abren la discusión y también las pasiones.

1:05 p. m.  
Blogger Eduardo dijo...

Andrés, completamente de acuerdo con lo que dices, creo que es clave abrir esta discusión para superar los mitos. Recuerdo que cuando salió el libro Chile Inédito, de Ken Dermota, que me vapuleó fuerte, traté de hacerlo y me fue mal. Pienso que hay mucha ideología en ambos lados del debate pero la misma conversación sirve para que aparezca la evidencia más dura.

1:27 p. m.  
Blogger John dijo...

Andres,
Agradezco que has puesto mi articulo. Espero que se juzque por su relato de hechos, y no por las opiniones ya fijadas que los interesados tienen.
Los hechos son obstinados, no te parece?
Respecto a tu comentario...
No reconozco la frase "heroe de la justicia." No aparece en mi libro. Cuando la escribi o dije? Pregunto. No se. No es que no pienso bien de Guzman. Lo admiro mucho por su trabajo a partir del ano 1998, pero tambien conozco las criticas. (Tampoco veo porque ser heroe o no tiene que ver con las criticas por sobreexposicion.)

Tampoco parece la frase en ningun articulo que he escrito en los ultimos anos.

Es un misterio. Tal vez lo dije en un momento de exuberancia en un discurso o entrevista? No se. Lo que si se es que no es mi estilo hablar facilmente de heroes. En mi libro los verdaderos heroes--sin usar la palabra-- son los "pursuers of justice", los persiguidores --como Monica Gonzalez y Martin Almada y el juez Salvi de Roma--quienes investigaron durante anos cuando no era facil y sin esperanza de tener justicia. Dedico un capitulo a esos persiguidores, pero en la primera edicion del libro no esta incluido Guzman en la lista. Solo despues de la publicacion del libro, Guzman proceso a Pinochet por la Operacion Condor. Entonces, en la segunda edicion escribo sobre el caso por su relevancia para el libro.

Nunca he criticado a Guzman en publico. No es una critica decir lo obvio: que Guzman no tuvo un rol activo como uno de los "persiguidores a la justicia" hasta llegar a la democracia. Lo admiro por el trabajo que hizo, pero mi panteon de heroes esta poblado con las personas que se arriesgaron investigando durante la dictadura, no despues.
John Dinges

2:12 p. m.  
Blogger andrés Azócar dijo...

John

Insisto que la decisión de colocar tu artículo sigue siendo valiosa y que provoque algo de discusión también lo es.

No me gusta la costumbre de discutir detrás de los autores, sobre la marcha o solamente descalificar no me gusta. Como dije no tengo el porqué estar de acuerdo con todo lo que subo, pero sí lo hago con respeto a los autores, que seguro tiene más antecedentes (obtinados antecedentes) que los que puedo tener yo.

Sobre la cita en cuestión, acá va el link.

http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20050225/pags/20050225194910.html

3:22 p. m.  
Blogger andrés Azócar dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

3:23 p. m.  
Blogger andrés Azócar dijo...

Perdón
Acá va la dirección completa

http://www.lanacion.cl/
prontus_noticias/site/
artic/20050225/pags/
20050225194910.html

3:25 p. m.  
Blogger Eduardo dijo...

John, el problema es que los mitos también pueden ser tan obstinados como los hechos cuando los primeros se apoyan en datos verosímiles pero inexistentes. Más allá de contar con algunos títulos distintos, ¿qué evidencia existe de que teníamos más diversidad ideológica en la transición que actualmente?, ¿dominaban otros diarios?. Creo que entonces más bien El Mercurio era el único diario relevante... ¡han visto la diferencia que existe entre los "mercurios" de ambas épocas, para qué hablar de La Tercera. ¿Qué dato real permite afirmar que Lagos y la Bachelet han estado apoyando la existencia del supuesto "duopolio"?. No es más sintomático que sea "tan privada" la cruzada de Pey. Qué otra fuente existe tras el relato que lo muestra primero como la columna vertebral de Clarín y como poseedor de una fortuna persona de 1,3 millones de dólares al final del gobierno de Allende. Los mismos socialistas reconocen que su gestión fue parte de una movida de la presidencia. ¿Porqué una persona que se prestó para comprar un diario para que lo manejara directamente el gobierno puede llegar a convertirse en un buen "publisher" si gana un juicio multimillonario?

9:01 p. m.  

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