domingo, agosto 02, 2009

Cómo ha cambiado la vida con Twitter y Facebook


La visibilidad se ha convertido en uno de los grandes tópicos que une el estudio de los medios de comunicación (tema de interés creciente en las ciencias sociales) y los personajes públicos. El sociólogo John Thompson se hace cargo de esta discusión en su libro “La Nueva Visibilidad”, texto que está principalmente centrada en los efectos de la TV y los políticos. Pero a pesar que su teoría no incluye a los nuevos medios, es evidente que las virtudes y los riesgos de la visibilidad se potencian con (y en) las redes sociales. Hoy los medios pueden hacer de espías, legitimados por una nueva cultura, expresada en YouTube, Flickr, MySpace, Twitter y Facebook. Esta nueva forma de relacionarse (y que puede alcanzar característica de comportamiento cultura) está detallada en el libro "The Peep Diaries: How We’re Learning to Love Watching Ourselves and Our Neighbors,", de Hal Niedzviecki. Para el autor, esta forma de voyerismo es la columna vertebral de la Web 2.0 y el motor para que empresas, gobiernos y medios practiquen la "minería de datos". Niedzviecki apunta que este desfase entre lo público y privado está especialmente configurado en Facebook y Twitter. Y que no hay vuelta atrás, pues las generaciones más jóvenes son mucho más abiertas a considerar que la privacidad no tiene ningún valor. El siguiente artículo de Salon explica el fenómeno y detalla sus virtudes y defectos.

Por Amanda Fortini
If you, like me, are somewhat private by nature, you are often made uneasy by our exceedingly confessional society, one in which friends upload photos of all things personal — kids, wild weekends, dark adolescent years — tweet their every move, or allow people to track those moves with a handheld device. Last winter, I argued with a close friend about her plan to post an unattractive photo of me on Facebook. I thought it was my prerogative to ask that the photo remain where it was — in her camera. She thought I was being narcissistic and precious, that I should get over myself. (Or, failing that, just “untag” it.) Last fall, I hired a young woman to help me transcribe an interview, the contents of which I’d hoped would remain confidential, and she wrote about it on her blog. Then my mother began a campaign of cyber-stalking, pointing to my Facebook status updates (“Amanda is driving to the desert”) as proof that I had time to come home for a visit. In the age of cyber-expression, privacy has become a near-impossible luxury.


4 Comentarios:

Blogger Eduardo Berríos Sangüesa dijo...

Tiendo a pensar el asunto se modela de manera equivocada, aun mantenemos conceptos que hoy han cambiado, así por ejemplo no necesariamente los jóvenes valoramos menos la privacidad, sino que para nosotros lo "privado" es diferente, no es nuestra dirección o nuestro teléfono, sino nuestros afectos o sentimientos más profundos.

También comenté acerca de Twitter y Facebook en mi blog http://bit.ly/PM4oo

2:32 p. m.  
Blogger maruxiña dijo...

Hola!!!

Yo no tengo facebook, no os quedeis con esa cara, existe gente que no lo usa... bueno yo y mi madre creo jijiji. Ahora en serio, no lo tengo no por el tema de la privacidad de datos, ya que yo creo que cada uno "muestra"lo que quiere, es decir, cada uno pone sus propio límites a su vida privada, que de eso se trata.

Interesante la entrada.

Biquiños !!!

10:17 a. m.  
Blogger Stipe dijo...

tb existe una necesidad de visibilizarse. por reconocimiento, por sociabilidad, por publicar, por expresar, etc y estas herramientas amplifican y potencian algo creo que es natural a nosotros como sociedad. Ahora, es una arma de doble filo, ya que de pronto se puede escapar de las manos.
Por otro lado - aportando- lo de thompson, según entiendo, se centra en lo que respecta a lo público, en ese contexto los personajes estan necesariamente obligados a moverse en ese escenario y a asumir las reglas de la visibilidad y los riesgos a caer bajo la acusación de "escándalos" (políticos, financieros, sexuales, etc). En este ambito, por lo general la negación es la peor estrategia segun mi opinión.

3:59 p. m.  
Anonymous NenaDominguez dijo...

Sin duda el aparecimiento de estas redes sociales ha alterado la forma de relacionarnos y concuerdo con Eduardo al decir que el concepto de lo privado ha cambiado hoy en día...
Sin duda Face y Twitter han alterado la manera de relacionarnos y de comunicar lo que ocurre en nuestro diario vivir!!!
Tomando en cuenta el ritmo de vida de hoy en día y las nuevas tendencias considero que Facebook, Twitter y otras redes sociales tienen mucha vida por delante.

12:32 a. m.  

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