miércoles, julio 21, 2010

Google y el plan de negocios para salvar a los diarios

Esta es la presentación que Google mostró ayer frente a la Federal Trade Commission, para modelar lo que debiera ser el plan de negocio de los diarios. Sin mucha novedad, según algunos analista como Jeff Jarvis. "Tenemos la esperanza de que nuestros comentarios ayudarán a alentar a los responsables políticos para promover la innovación y la creatividad en lugar de las barreras proteccionistas", dijeron ayer los ejecutivos de la compañía convertida en la pesadilla de los diarios. La FTC no tiene posibilidades de tomar medidas en contra de Google, pero sus recomendaciones pueden alentar a generar políticas en torno al tema. De hecho, hay muchos senadores que han mostrado su preocupación que el fin de los diarios (para ellos "asesinato") tenga un efecto negativo sobre la democracia. En fin, acá la presentación de Google.


Comments to FTC 20 July 2010

viernes, julio 16, 2010

David Simon y la tragedia griega de los diarios


El siguiente texto es parte de una larga y notable entrevista hecha al periodista y creador de The Wire, David Simon. Famoso por defender la idea de cobrar por contenidos como la única forma de salvar el periodismo de calidad, su diagnóstico es negativo, pero no desesperanzador.

  • En mi país, y creo que es así en todo el mundo, los periódicos empezaron a destriparse mucho antes de que apareciera Internet. Yo dejé The Baltimore Sun con otros reporteros en la tercera ronda de recortes de este periódico, en 1995, antes de que la Red supusiera una amenaza. A alguien en Wall Street se le ocurrió que podía hacerse más dinero publicando periódicos malos que publicando periódicos buenos.
  • Cuando llegó la Red, los periódicos estaban tan destripados que no pudieron ni protestar y empezaron a regalar su producto, lo que supuso un error terrible. En una tragedia griega, el fallo suele residir en el protagonista, quien acarrea un defecto inherente exacerbado por los sucesos o por los dioses.
  • Porque muchos viven en la falsa ilusión de que pueden reemplazar el periodismo. Y es muy arriesgado creerse que el periodismo amateur es mejor que el que hacen los profesionales. Creo que están muy involucrados emocionalmente en la idea de hacer el trabajo de los periodistas. Y es gracioso, porque cuando expresan su enfado suelen acabar con un “Usted no sabe de Internet”.
  • El periodismo, cuando se practica adecuadamente, es un acto increiblemente delicado, ético y exigente de tiempo que requiere conocer un asunto, mantener las fuentes, saber qué usar y qué no usar de estas fuentes, volver cada día para saber qué es nuevo y relevante en la institución que estás cubriendo y escribir de un modo sofisticado que a la larga desvele cosas complicadas sobre esa institución.
  • La industria de los periódicos se ha despreciado a sí misma y a su producto, e Internet ha reconocido ese desprecio y lo ha duplicado.
  • Estoy muy contento con la democratización que ha traido Internet. Y por la opinión que ha traido, pues la Red es magnífica para la opinión. Pero para el periodismo de primera línea es una broma.
  • El fallo está en todos, pero yo culpo especialmente a los capitanes de la industria de los periódicos. Cuando llegó el momento crítico, confundieron Internet con un soporte publicitario más, cuando de hecho era el sistema de distribución del futuro. Siempre se ha pagado por el periódico.
  • Ahora se necesitaría un acto singular de coraje para meterlo de vuelta en la cuadra y decir “No, cuesta dinero mandar periodistas a Faluya, Berlín, Londres, Washington y Madrid. Cuesta dinero cubrir el mundo, y necesitamos una fuente de ingresos, necesitamos cobrar por ello”.
  • Estaban tan concentrados en la publicidad que no pudieron ver el futuro.
  • Hay muchos sitios web que cubren zonas regionales y contratan periodistas profesionales, mesas de redacción, editores… pero a mí no me importa conservar los periódicos per se. Veo la imprenta como un anacronismo y llevar el periódico a las puertas de las casas debería formar parte del pasado. Internet es el sistema de distribución del futuro.
  • En lo que yo creo es en la redacción. Los blogs no tienen redacción, sino individuos. A veces intentan ser muy rigurosos con la información que publican, pero no están en una habitación con otras personas que evalúan su trabajo. Las mejores decisiones que yo he visto en el periodismo tenían que ver con las historias que alguien decidió no publicar, porque estaban mal fundamentadas o mal cubiertas.

  • Creo en la conservación de las redacciones y creo que la filantropía podría mantenerlas, pues lo único que debería financiarse es la plantilla. Ya no hay que pagar por las rotativas, los camiones o la gasolina, sólo hay que pagar a los reporteros y editores que trabajan en una habitación para cubrir una ciudad. Será más difícil conseguirlo mientras los dinosaurios, los periódicos medio vacíos, todavía existan, pero creo en ello.
  • Volviendo a la idea de la tragedia griega, el pecado original de casi todos los protagonistas de esta historia es que sus compañías salieron a Bolsa. Ya no son propiedad de familias, ya no reportan ningún beneficio a la comunidad y sólo cambiarán por lo que diga un analista de Wall Street.
  • la mayor parte de las cosas importantes de nuestra sociedad suelen ser aburridas y necesitamos que alguien las cubra. Como la junta de urbanismo de una ciudad americana. Allí se dice dónde irá el dinero, cómo se gastará y cómo será la ciudad dentro de unos años, pero no ves a blogueros cubriéndolo de forma sistemática, y deberían estar allí los periódicos.
  • La televisión generalista depende fundamentalmente de la publicidad, del número de globos oculares que ven los programas. Así que no puedes ofender a nadie ni hacer nada demasiado complicado, pues debes mantener a todo el mundo mirando, incluso a la gente que está habitualmente distraida, aburrida o que es simplemente estúpida.

  • La gente me dice “Nadie nunca pagará por los periódicos, cuando puede conseguirlos gratis”. Pero es que nadie pagaría por la mierda de ahora. ¿Qué habría pasado si en lugar de que los periódicos hubieran sido vendidos y recortados, se hubieran hecho más esenciales, más viables, más sutiles?

  • Cuando empezó Internet, recuerdo que uno podía leer 175 artículos completos sin pagar nada. Y paso 2000, y pasó 2001…y seguía igual. Y es insostenible. Si no tienes un producto por el que puedas cobrar, no tienes un producto, es algo que sabe cualquier universitario.

  • Internet fue hecho para pagar y financiará el periodismo profesional. No me refiero a blogueros, sino a reporteros y editores profesionales. Y será financiado, tal vez por instituciones sin ánimo de lucro, que sería lo más recomendable, tal vez por compañías que inviertan el dinero en la calidad antes de coger los beneficios. En cualquier caso, cuando los dinosaurios de la industria dejen camino, las cosas cambiarán.
  • Internet es más rápido, más limpio y más barato y cuando se use adecuadamente permitirá el renacimiento del periodismo. Pero tenemos que pagar por él. No mucho, sólo un poco cada mes, igual que pagamos la factura del cable o del teléfono móvil


jueves, julio 15, 2010

Karol Dance y los parámetros de influencia en Twitter


Por Andrés Scherman y Andrés Azócar (columna publicada en El Mostrador)

¿Puede ser Karol Dance influyente? ¿Puede un personaje de Yingo aparecer junto a conductores de noticias, analistas y políticos en una lista de influyentes? Revisando los comentarios del “Estudio de Influencia de los Usuarios de Twitter en Chile” realizado por la Escuela de Periodismo de la UDP y publicado en Qué Pasa, las críticas más repetidas e insistentes se referían a cómo una investigación que se presenta como seria le entrega la corona de la influencia a un joven de la farándula. Casi una herejía. O algo peor: un grupo que, al parecer, reclama propiedad sobre Twitter o el menos le gustaría tener mayor control sobre quienes acceden

Nada muy nuevo. Finalmente es lo que ocurre fuera de la órbita de las redes sociales también. Un grupo con pretensiones de elite que se resiste a compartir espacios con otros sectores de la población, y que había visto en Twitter un lugar de exclusividad. Un espacio de lucha por distinguirse.

Pero más allá de algunas pretensiones, un estudio de estas características debe buscar indicadores que permitan a todos los usuarios de la red ser potenciales influyentes, y no excluir a priori a un buen número de ellos. Twitter es una red de comunidades y éstas son muy disímiles. De hecho, las comunidades son mucho más amplias y móviles que el propio TimeLine.

Lo que es Twitter, un espacio en donde gente sin presencia (o abandonados) por los medios tradicionales pueden llegar a tener una nueva posición. El caso de José Piñera es el más obvio. Definir qué es la influencia resulta una tarea compleja. Se trata de un concepto que se usa con mucha frecuencia en las conversaciones cotidianas, pero que cuando intentamos acotarlo nos enfrenta con la ambigüedad o criterios extremadamente subjetivos.

Una estrategia para investigar la influencia que pueden tener las personas e instituciones es operacionalizar el concepto y traducirlo en conductas que se pueden medir y comparar. Si estamos de acuerdo que la influencia es la capacidad de incidir en las conductas de los otros y obtener un beneficio, a continuación debemos identificar situaciones concretas que hagan realidad esta definición preliminar.

En el caso de Twitter, se optó por hacer una primera distinción entre popularidad e influencia. Si la popularidad está dada por el número de seguidores, la influencia se relaciona más bien con la capacidad de crear e incidir en las conversaciones que se producen en la red. Es así, como se decidió medir la influencia a través de dos variables: el número de retwitteos y la cantidad de menciones recibidas por cada usuario. Esta síntesis está en línea con lo que es Twitter, un espacio en donde gente sin presencia (o abandonados) por los medios tradicionales pueden llegar a tener una nueva posición. El caso de José Piñera es el más obvio.

Estas dos variables (RT y Menciones) son justamente las que se han recogido en buen parte de la investigación internacional para estudiar los niveles de influencia en Internet, entre las que destaca Measuring User Influence in Twitter: The Million Follower Fallacy, que estableció con gran claridad que no existe una relación inmediata entre el número de seguidores con que se cuenta y el nivel de influencia sobre los demás usuarios. En este estudio, Puff Daddy, quien no escribe columnas para el New Yorker y casi no es citado en el New York Times aparece dentro de los más influyentes.

Sin duda, estas variables que pueden ser insuficientes y tienen restricciones, pero es un primer paso para estudiar lo que sucede en Twitter, un territorio hasta el momento casi inexplorado.

Utilizando los criterios ya explicados, podemos observar que en Chile la influencia en Twitter está bastante repartida entre personas de características y orígenes muy distintos. Por cierto, están presentes varios de los líderes de opinión y periodistas que asociamos casi automáticamente con la red, pero también se han ganado un espacio miembros de Yingo o Calle 7. Como ha sucedido en otros países –quizá Estados Unidos es el mejor ejemplo-, en la medida en que Twitter se masifica las conversaciones son más heterogéneas y las personas influyentes menos previsibles.

Puede que a algunos no les guste, pero no tiene mucho sentido negarlo.

lunes, julio 12, 2010

Las razones de la obsesión de Google por las redes sociales

Está larga (pero interesante) presentación de Paul Adams, muestra con detalle la importancia de las redes sociales y el porqué Google intenta una y otra vez crear la suya. Ya falló con Dodgeball, Ortuk, Jaiku, Buzz y Wave, pero el crecimiento y desarrollo de Facebook le está dando señales obvias de que parte del negocio se generará desde ahí. Google no puede ser líder sin ser social. "Hoy es una experiencia aislada, mientras las personas confían cada vez el uno en el otro, como dicen algunos analistas". Es obvio, el SEO no le sirve a una empresas si quiere que alguien la recomiende. Hoy no sólo es importante ser grande en ingeniería, lo es también en las interacciones. Todos los datos indican que las redes sociales comienzan a monopolizar el tiempo en Internet, como lo dice Adams. En la siguiente presentación los principales argumentos para que Google siga buscando el camino a ser comunidad.


The Real Life Social Network v2
View more documents from Paul Adams.

viernes, julio 09, 2010

Los pro y contra de Twitter


Twitter dejó de ser una red social inocente -y un tanto egocéntrica- en junio del 2009. La oposición iraní copó Teherán cuestionando la elección de Mahmoud Ahmadinejad y fue esta red social el mayor protagonista de la llamada Revolución Verde. A través de ella los reprimidos seguidores de Musaví gritaron al mundo: los tweets de los líderes organizaban marchas, pedían ayuda al extranjero y denunciaban la represión del régimen islamista. A través de Twitter, Occidente y sus medios se enteraban de cada detalle de la nueva revolución iraní. En medio de la euforia, un ex asesor de seguridad de EE.UU. propuso el Nobel de la Paz para uno de los líderes tuiteros, porque "sin Twitter los iraníes no habrían defendido la libertad y la democracia de esa manera". Sólo después de meses se descubrió que los tuiteros de la revolución no eran iraníes, tampoco vivían en Irán, y ni siquiera sabían persa (nunca nadie se preguntó por qué los tweets eran en inglés). Peor aún: algunos mensajes los generaba el mismo gobierno, a través de cuentas falsas, como contracampaña y para dejar a la oposición como vulgares mentirosos.

Porque eso es Twitter. Cada una de sus virtudes (las reales y las especuladas) puede generar resultados muy positivos y, en otro momento, transformarse en una pesadilla, porque su poder no está en los individuos: reside en las comunidades y la fuerza colectiva que éstas pueden lograr en tiempo real. Y tal como ocurre con una comunidad que carece de mayores responsabilidades y se siente con la fuerza suficiente para movilizarse, sus efectos pueden ser positivos o negativos e incluso sobrevalorarse en su propio microclima. Por ejemplo, lo que para el NYT Twitter (New York Times) -que, entre otras cosas, es una gran agenda de noticias- puede convertirse en un flujo impresionante de 4 enlaces por segundos a su sitio, también puede traducirse en una comunidad de "expertos" criticando sus malos resultados financieros.

Columna completa en Qué Pasa