martes, junio 19, 2007

Wilkinson y la realidad de los diarios


Hay algo que no ha cambiado con la industrialización de los medios de comunicación: la materia prima. Más allá que los medios hoy sean parte de grandes conglomerados en los cuales el marketing, el management y la rentabilidad son vitales, las noticias y la credibilidad no pasarán de moda y serán claves para mantener o ganar prestigio. Por estos días vemos como La Tercera ha tomado la contaminación intencional del río Mataquito desde una perspectiva más periodística y menos conservadora que El Mercurio. A pesar que detrás está el empresario más rico de Chile, el diario sabía que el costo de no cubrir este noticioso caso -en todas sus dimensiones- era mayor que una controversia con las empresas de Angelini. Y los beneficios (poco tangibles, por cierto, pero muy relevantes) serán para el principal medio de Copesa. Sobre estos tópicos habla Earl Wilkinson, quien está invitado por la Asociación Nacional de Prensa a su jornada anual. En la siguiente entrevista Wilkinson, quien es vicepresidente de la International Newspaper Marketing Association, enfrenta la mayor parte de los hechos que hoy sólo son dolores de cabezas para los diarios: la pérdida de lectores, la diversificación y credibilidad de los contenidos, internet y nuevas matrices de negocios y los desafíos comerciales.
Por Mari Pascual
La mayoría de los periódicos han lanzado ediciones en zonas en las que hasta ahora no estaban presentes. ¿Es éste un buen síntoma para la competencia? ¿Qué implica para el mercado?
El mercado se está moviendo con mucha rapidez. En 2004-2005 veíamos cómo los editores regionales en inglés –que tienen la mayor parte de los beneficios publicitarios- invadían sus territorios entre sí. Ahora empezamos a ver cómo los periódicos más importantes en lengua no inglesa empiezan a lanzar cabeceras en inglés. Luego están los lanzamientos de los pequeños editores. Es un poco el ‘todos contra todos’, pero esto es lo que hace de India el mercado de periódicos más excitante de todo el mundo. La competencia y el roce están generando innovación.
Algunas de las barreras que limitaban la inversión de empresas extranjeras en grupos de medios indios se han suavizado. ¿Se está abriendo el país?
Según tengo entendido, algunos inversores extranjeros como Pearson, Henderson y T Rowe Price se han asociado con grandes cabeceras indias. La participación máxima es un 26%, y los índices de crecimiento y los positivos indicadores económicos están atrayendo capital. Creo que el gobierno aceptó este 26% de mala gana y no tiene prisa en ampliarlo. Habrá que ver a cuánto ascienden los beneficios de esta participación minoritaria antes de hablar sobre una apertura mayor.
Todos los expertos están de acuerdo en que los periódicos indios se encuentran en un momento histórico diferente al de las cabeceras de los maduros mercados de Europa y Norteamérica. La creciente alfabetización, el aumento de la difusión y la urbanización contribuyen al desarrollo de los diarios. ¿Cómo ve el futuro de los cotidianos indios? ¿Cree que podrán beneficiarse de alguna de las dolorosas lecciones que los diarios han aprendido ya en Europa o Estados Unidos?
Las cabeceras indias líder son muy conscientes de las fortalezas y las debilidades de sus colegas europeos y estadounidenses; probablemente, mucho más de lo que los colegas europeos y estadounidenses lo son sobre lo que sucede en India. En mi opinión, India será el mercado de periódicos de mayor crecimiento del mundo en los próximos cinco años. Por ejemplo: la alfabetización sólo alcanza el 61%; cada 1% que aumente supone 11 millones de potenciales lectores de periódicos. Las cifras son sorprendentes. El crecimiento de la economía se cifrará en porcentajes de dos dígitos en el futuro próximo, se está produciendo un reseñable aumento del estatus socioeconómico, los ingresos discrecionales son mayores y todos los signos procedentes de anunciantes y consumidores apuntan a un aumento de la paginación. Y, para hacer la inevitable comparación con China, en India a penas se producen interferencias del gobierno en el periodismo o las prácticas comerciales.

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2 Comentarios:

Blogger Simply Me dijo...

Muy bonito lo de la prensa en India...
Pero habrá que ver cuántas personas de esos once millones que representan cada 1% del aumento de la tasa de alfabetización (Uf) compran diarios.
Es difícil dimensionar la verdadera mejora en la calidad de vida de los indios (omitamos las elites, claro está), a pesar de las cifras que enrostran los medios y que dan esa imagen de exitismo que tanto gusta proyectar.
Además, una cosa es que existan más medios y otra es que la gente les crea. Ok, La Tercera puede tratar como quiera el tema del río Mataquito, porque la gente la lee y le cree (¿le cree, no?), pero todo el esfuerzo de un medio es en vano si la gente no lo lee o no lo toma en serio.
Quizás el ejemplo es muy viejo, pero en el libro Era Medianoche en Bhopal los autores muestran cómo un periodista, Rajkumar Keswani (no, no me sé de memoria el nombre, lo busqué en el Epílogo), intenta inútilmente alertar a los ciudadanos sobre el riesgo de la “bonita fábrica” de Union Carbide. Titulaba “¡Por favor, salven a nuestra ciudad!” y “Bhopal: estamos todos sentados en el cráter de un volcán”, además de advertir que “Si algún día ocurre alguna desgracia, no digan que no lo sabían”. Pero nadie le creyó. Y parece que tenía razón. Unos cuantos muertos y uno que otro herido avalaron su teoría.

Es verdad, en los ’80 el porcentaje de analfabetismo era mayor que el de hoy, y por ende menos personas leían el diario… pero aún así, quienes lo hacían omitieron al apocalíptico Keswani. Es que la fábrica daba trabajo, overoles limpios, respetaba las tradiciones de los trabajadores… cómo iba a ser mala. El día a día en Union Carbide tenía más peso que los titulares de los diarios.
Y si bien hoy hay más lectores y potenciales lectores de diarios, no sé si haya menos personas cegadas por la bonanza o el exitismo, como está de moda decir. No sé. En verdad, qué sé yo sobre cómo están las cosas en India para los más pobres y cuántos diarios leen y cuánto les creerán… pero igual quería postear sobrevendidamente mi humilde opinión.

Y en un principio quise que fuera breve pero creo que no lo logré.
Para la próxima.
Saludos,
Andrea P.

P.S: Y nada que ver, pero qué buen video el que linkearon en el artículo de Blair… me reí mucho y extrañé mis días de edición en el búnker. Perdón, las salas de edición.

6:01 p. m.  
Blogger andrés Azócar dijo...

Andrea


No me las voy a dar de especialista o digno de responder todas tus inquietudes...

La venta de diarios se ha disparado en la India y China, pero no necesariamente por un proceso de alfabetización, sino por el crecimiento de la clase media, que es la que ha mantenido las ventas de los diarios en otras latitudes, como en Chile.

Otra cosa importante, creo yo, es que no hay que darle un valor a los diarios que no tienen. Tanto el concepto de verdad, como el de justicia y tb el de responsabilidad, son virtudes que no necesariamente deben inspirar a un medio. Y menos, se puede sacar por conclusión, que sí lo hace será exitoso. The Independent es un medio que ha buscado permanentemente esta ecuación, pero sus ventas han sufrido como la mayor parte de los diarios britànicos.

Lo de Celco es noticioso por todos lados, por eso un medio no puede desentenderse. Pero no porque su misión sea hacer justicia. Los diarios en CHile como en la India son productos comerciales y ganará el que entienda mejor a su audiencia, el que sepa darle un mejor producto (contenidos) y el que consiga una mejor gestión comercial.

Finalmente la gente castiga los malos contenidos, más que el incumplimiento de ciertas misiones establecidas arbitrariamente. Creo.

A

8:37 p. m.  

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