martes, abril 08, 2008

Los salmones del NYT


Resulta curiosa la discusión por las columnas del NYT. Algunos se asombran de que un artículo de opinión cargue con un sesgo, en consecuencia que la "opinión" ya es un sesgo. Y tampoco el NYT es infalible. Más allá de las mentiras de Jason Blair ultra recordadas, el diario estadounidense ha recibido cientos de críticas en su vida por columnas "cargadas de sesgos", tanto en su mirada sobre el conflicto del Medio Oriente, como la negación del genocidio armenio, como por la política estadounidense en Centroamérica en la década de los ochenta. Hay algunos libros que incluso develan el comportamiento poco profesional del NYT en la cobertura de la candidatura a la reelección de Richard Nixon a comienzos de los setenta (The Boys on the Bus) y esos no eran artículos de opinión. También es curioso que los medios chilenos apenas se refieran a las innumerables infracciones que ha recibido, fuera y dentro del país, la industria salmonera. Basta observar de cerca sus faltas en materia laboral y ambiental, para entender que el Estado no está haciendo su trabajo. No pasará mucho tiempo antes que vuelva a recibir una andanada de "sesgos" periodístico. Fuera de Chile, por supuesto. Es bueno aprovechar estos momentos para alejarse de los chovinismos y entender que lo menos curioso (y lógico) sería revisar los métodos y las maneras más correctas para hacer periodismo que tenemos. Las siguientes son las columnas de Fernando Paulsen y John Dinges sobre la cobertura del New York Times.

Elmostrador Paulsen
Elmostrador Dinges
Por Fernando Paulsen
El diario The New York Times ha caído en desgracia ante el gobierno de Chile y la industria salmonera. La decisión de uno de los supermercados más grandes de EE.UU., Safeway, de suspender sus adquisiciones de salmones chilenos, unido a la sensación térmica de desastre instantáneo que se respira cada vez que un medio internacional connotado se refiere con críticas a lo que se hace en Chile, generó uno de los abrazos más súbitos y estrechos entre Gobierno y sector privado de que se tenga memoria. En menos de una semana, La Moneda había nominado al encargado de la Imagen País, Juan Gabriel Valdés, coordinador oficial del Estado y la industria salmonera, para responder a esta situación. Antes de que Valdés hiciera sus primeras intervenciones públicas, el ministro de Relaciones Exteriores, Alejandro Foxley, había señalado:

"Vamos a estar atentos para apoyar una acción internacional que desmienta algunos hechos que ahí se afirman y que no están para nada comprobados". En el mismo día se pronunciaron, además de Foxley, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, y el embajador en Washington, Mariano Fernández, enviaba una carta al New York Times, enfatizando la importancia de la industria salmonera para Chile y estableciendo que la FDA norteamericana nunca había hecho cargos a la producción de peces chilenos. Juan Gabriel Valdés, ya posicionado de su nueva misión ratificó el vínculo con los productores privados de salmones: "Queremos apoyarlos (a los productores de salmón) en las medidas que ellos van a tomar y estamos atentos a que esto no se transforme en una campaña que pueda dañar seriamente un sector exportador chileno". Todo esto por un artículo en The New York Times. Como dice Joan Manuel Serrat, en su canción Señora, "cuando se abre una flor/ al olor de la flor/ se te olvida la flor". Resulta que parece que muchos escucharon New York Times, escucharon campaña contra salmones chilenos, vieron a las autoridades de gobierno y empresarios del sector en la televisión y se olvidaron de leer el artículo. Esa es la fuente documental de esta reacción, donde gobierno y empresarios se han envuelto en la bandera nacional, para salir a enfrentar a quienes atentan contra la Patria económica. Las afirmaciones y las fuentes Leámoslo. El artículo del diario neoyorquino hace cinco afirmaciones factuales:

1.- Existe un virus en Chile, el ISA (Anemia Infecciosa del Salmón), que está "matando millones de salmones", destinados a los principales mercados mundiales.
2.- En la producción de los salmones, desde hace algún tiempo, se han utilizado antibióticos para enfrentar una serie de enfermedades no-virales en los peces. Algunos de estos antibióticos estarían prohibidos para uso animal en EE.UU., principal mercado comprador.
3.- Este nuevo virus afecta en especial a una compañía de propiedad noruega, Marine Harvest, la mayor productora de salmón del mundo y que exporta el 20% de la producción chilena.
4.- Han habido estudios que revelan la presencia de antibióticos en salmones exportados a Europa, Japón y Estados Unidos.
5.- Pescadores de las zonas contiguas a las granjas de salmones dicen que los peces silvestres están consumiendo los pellets que se escapan de las jaulas de salmones, recibiendo los medicamentos cuestionados y afectando su tamaño y coloración.

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