miércoles, enero 16, 2008

Cómo llamar a un diario del Gobierno

El investigador Alan Kay decía que el 80% del CI es la perspectiva. Esto afecta todas las ramas del saber, porque es un fenómeno humano, la única diferencia es que el Periodismo está más expuesto. Por eso podemos apreciar con mayor claridad desbalances como que un Colegio Profesional haga apología para que nadie estudie la profesión que defienden o que un gobierno decida destinar fondos públicos para sacar un diario y "realzar" su obra. Este domingo verá la luz, como un apéndice de La Nación Domingo, el diario que Juan Carvajal, asesor comunicacional de la Presidenta Bachelet, está empecinado en publicar. Básicamente "Chile Contigo" (nombre del semanario) entrará a las pistas sin entender tres cosas: el mal destino de credibilidad que en general tienen los medios públicos, las formas de en que las audiencias consumen medios hoy y para dónde camina la relación gobierno-opinión pública. Ni la reputación de los medios ni la de los gobiernos está fundamentada en la retórica o en la difusión masiva de la obra. Tampoco está en los diarios, que a nivel mundial han representado precisamente la pérdida de credibilidad de las entidades públicas. Las audiencias están lejos de las teorías comunicacionales de los 30 y de la famosa teoría conductista que veía a una opinión pública pasiva y dispuesta a "someterse" ciegamente al mensaje de los medios. La Moneda no está haciendo el análisis correcto, porque poco entiende de medios y, pero aún, de consumidores de mediods. Si para el gobierno esta es una forma de enfrentar al "duopolio" deberían gastar más energías el informarse y buscar una plataforma diferente para difundir "su obra", porque evidentemente no están eligiendo la opción más correcta. El siguiente texto es del periodista español Juan Varela escrito para representar los desafíos de la TV pública hispana (TVE) frente a la credibilidad, la independencia y la calidad. Algo que le cae muy bien a un diario público.

Por Juan Varela
Artículo Periodista 21
Artículo Slate
Artículo CJR
Los grandes desafíos:
Una nueva definición del servicio público y social de la radiotelevisión pública.

Calidad como marca para audiencias fragmentadas. Se estrecha el público, no los criterios.

Rentabilidad social compartida con eficiencia económica.

De la televisión de todos/masas, a la televisión de referencia nacional y para las grandes minorías sociales, temáticas, locales.

Una corporación de innovación y creatividad frente a la deriva de la rutina y la burocratización.

Independencia, independencia, independencia. Del gobierno, de los partidos, de los dirigistas reglamentos y normas que la afectan, de la corrección política, de la pereza y el aburrimiento social, de la monotonía. De sí misma.

Promover el talento y convertir a RTVE en una pasión profesional. Competir por los profesionales con el prestigio, no con la chequera.

Producción propia para una nueva televisión. Riesgo con la tranquilidad de una cuenta de resultados que sólo necesita responsabilidad, no beneficios.

Los grandes viejos medios también deben ser nuevos medios con futuro: modernización de criterios, estilos, paradigma y tecnología.

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3 Comentarios:

Blogger Marisol dijo...

Me encantaría saber si existen estudios que comparen la efectividad de un diario de estas características con, por ejemplo, un sitio web de consultas ciudadanas de real efectividad. Sé que odio cuando una empresa me llena de folletos autoalabatorios y aplaudo a la que me permite solucionar la mayor cantidad de problemas vía-web. No sé si seré yo representativa de la mayoría, pero creo que el paralelo también podría aplicarse a consultas en torno a reforma previsional, jardines infantiles y todo lo que este diario ha incluido, tan rígida y conservadoramente.

10:50 a. m.  
Blogger andrés Azócar dijo...

Marisol

Busqué estudios, pero no los encontré. Pero hay muchos que muestran la baja de la credibilidad de los diarios que vinculados oficialmente a sectores políticos (no gubernamentales).

Lo que es evidente es que los diarios en gneeral enfrentan dos fenómenos importantes: baja de circulación y , por sus diferentes restricciones, baja en su credibilidad.

El crecimiento de diarios gratuitos para nichos es ya una evidencia, pero no para respaldar información oficial, sino para jóvenes, dueñas de casas, guías y otras cosas.

No creo que internet tampoco sea la solución. Hoy el sector D tiene un 30% de penetración de internet a pesar del altísimo costo de la banda ancha, pero sus consumidores son, en su mayo´ría, jóvenes que probablemente noi siquiera voten. Una página necesita volumen y dudo que un folleto web oficialista lo logre. Como dices, si fuera una página de servicios, sería expectacular...ahí habría volumen y valor al trabajo del Estado. Pero ni siquiera la página del Sernac te dice cómo cambiar tus fondo de la AFP (frente a la crisis bursátil) sin que las empresas te hagan esperar dos semanas mientras parte de tus ahorros se evaporan. El Estado en vez de difundir lo que se supone quiere difundir debería generar un defensor público en la red...mejor lo hace Rafael Bravo con Reclamos.cl

No soy experto en comunicación, pero se supone que uno debe enfocar al público objetivo y atacarlo con las herramientas necesarias...pero parece que la idea del diario del gobierno está motivada más por un capricho que por un análisis real. El problema es que lo hacen con nuestros impuestos...si fuera algo potente, creativo, que obligara a los medios tradicionales a moverse, no me importaría. Pero parece que sólo será derroche de dinero.

A

10:11 a. m.  
Blogger Roberto Carreño dijo...

Tal como se señala en el texto, la equivocación es creer que a través de UN medio impreso se puede contrarestar un imperio de criticas, cuestionamientos y descontento que se aprecía en otros canales de difusión más masivos como la tv, la radio y la prensa escrita (El Mercurio y Lun venden 10 veces más que La Nación).
El gobierno nuevamente recurre a una acción desesperado por querer mostrar los avances y progresos de una gestión que a simple vista no tiene fuerza y carece de un frente ideologico y productivo. Los éxitos en la economia de los que tanto habló el Ministerio de Hacienda no se aprecian en la práctica.
Yo no voy a comprar La Nación Domingo para enterarme de lo bién que va la gestión de Bachelet, porque aunque me regale un catalogo de lujo, le voy a creer. Leo La Nación Domingo, a veces, porque creo que tiene la oportunidad de diferenciarse en su pauta con opiniones más brillantes y diversas a través de cronistas mejor preparados que los que siempre figuran en los medios "masivos". Sin embargo, siempre me queda la duda por el fanatismo que expresan algunos por algunas definiciones "muy" concertacionistas".

Si la Concertación quiere proyectar que está haciendo mejor las cosas, que las haga primero. Pero como esto es rápido, y sólo quedán 2 años, que mejore la calidad como medio del canal y diario estatal, como estaciones más pluralistas, abiertas a la reflexión, la enseñanza y el debate.

Aunque no puedo dejar de recordar que fue el Ministro del Interior, que bajo su conducción, firmó la programación de "Pelotón" en TVN. Una demostración de las contradicciones que se viven en un país donde se pretende hablar de libertad y se encierran a unos tipos con un milico que los gritonea y trata como quiere.

Saludos.

2:30 a. m.  

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